ENTENDER LA PIEL

Efecto de un día en la piel

La piel se enfrenta a muchos factores estresantes distintos a lo largo del día. Algunos de ellos son externos, como la contaminación, el aire acondicionado, las condiciones climáticas extremas y los rayos UV. Otros son internos, pero pueden afectar visiblemente a la piel. En este grupo se encuentran el estrés, la falta de sueño, la mala alimentación, las fluctuaciones hormonales y la menopausia. Estos factores pueden causar distintos tipos de daños en la piel, desde dejarla con aspecto seco y apagado hasta llegar a causar un daño estructural a largo plazo que provoca la aparición de manchas oscuras, líneas de expresión y arrugas.

Elementos agresores externos

Los elementos agresores externos pueden tener efectos inmediatos o a largo plazo, tanto en las capas superficiales como en la estructura interna de la piel.

Daños en las capas superficiales de la piel

La contaminación, el aire acondicionado, las condiciones climáticas extremas y los rayos UV dañan las capas superficiales de la piel, cuya función es ser la barrera de hidratación de la piel. Esta barrera de hidratación minimiza la pérdida de humedad para mantener la piel hidratada y la protege frente a los agentes contaminantes externos. Si esta barrera sufre daños, deja de funcionar de forma adecuada y la piel es susceptible de desarrollar sequedad, enrojecimiento y otros problemas cutáneos. La deshidratación también provoca el descenso de la renovación celular, lo que significa que las células viejas permanecen en la superficie durante más tiempo y como consecuencia la piel adquiere un aspecto menos uniforme y más apagado.

Todas nuestras gamas de productos incluyen ingredientes humectantes que mantienen la piel hidratada.

 

Daño de los radicales libres

Un motivo por el que los elementos agresores externos son tan dañinos es que instigan la producción de radicales libres: partículas de una gran inestabilidad que atacan y dañan a las células sanas.

Se les llama "libres" porque les falta una molécula crucial que las mantenga estables. Aunque un pequeño número de radicales libres se produce de forma natural a través de procesos metabólicos, los elementos agresores externos como la contaminación, los rayos UV y el tabaco pueden fomentar su creación. Los radicales libres deterioran las células y pueden causar daños en la estructura de su ADN. Esto, junto con otros factores internos y externos, es lo que provoca la aparición de manchas oscuras y arrugas, y que la piel tenga un aspecto apagado y poco uniforme.

Hemos desarrollado un complejo antioxidante patentado para ayudar a combatir estos radicales libres. Los antioxidantes son importantes porque ayudan a prevenir el daño celular y tisular minimizando los radicales libres, sin convertirse en radicales libres ellos mismos. Puede encontrar nuestro complejo antioxidante en toda la gama Serum7.

Daños en las capas más profundas de la piel

Los factores estresantes externos también pueden causar daños estructurales a las capas más profundas de la piel lo cual acelera el proceso de envejecimiento. La sobreexposición al sol, el tabaco y la contaminación del aire descomponen indirectamente importantes fibras estructurales de la piel que mantienen su elasticidad, como el colágeno y la elastina. Esto puede provocar la pérdida de firmeza, la aparición de líneas de expresión y arrugas permanentes.

Los rayos UV son especialmente dañinos porque pueden afectar a la estructura del ADN de las células de la piel y provocar decoloración que se refleja en forma de manchas oscuras y parches blanquecinos. Puedes encontrar más información sobre los efectos dañinos del sol aquí.

 

 

 

Elementos agresores internos

Elementos agresores internos

Los factores internos pueden irritar la piel y hacer que tenga un aspecto apagado, e incluso pueden contribuir al envejecimiento prematuro, por ese motivo es importante contrarrestarlos para que la piel se mantenga sana.

Estrés y falta de sueño

Por lo general, el estrés y la falta de sueño van de la mano: el estrés puede mantenernos despiertos durante la noche y, cuando no dormimos lo suficiente, nuestro cuerpo libera más hormonas del estrés que hacen que sea más difícil conciliar el sueño. El sueño es esencial para gozar de buena salud porque es cuando el cuerpo dispone de más tiempo para autorrepararse de los daños del día, y esto incluye las células de la piel.

El estrés de la vida diaria puede afectar a la piel y desequilibrarla. La forma en que la piel reacciona depende de cada persona: hay quienes tienden a padecer irritación, mientras que otros sufren de piel seca y sensible. Una situación de estrés y falta de sueño prolongada puede provocar más signos de fatiga permanente, como párpados caídos, ojeras bajo los ojos, arrugas y pequeñas líneas de expresión.

Todas nuestras cremas de noche hidratan intensamente y restauran la piel durante la noche para contrarrestar las acciones de estos elementos agresores internos. Añade el aceite de noche activo Serum7 a tu tratamiento de cuidado de la piel para lograr una dosis extra de ingredientes nutritivos que mejorarán el proceso natural de renovación de la piel.

Cambios hormonales

Las mujeres en particular, pueden sufrir grandes cambios hormonales. Estas fluctuaciones están causadas por varios factores, desde el estrés y la falta de sueño, hasta el ciclo menstrual y los cambios naturales que llegan con la menopausia. Estos desequilibrios pueden causar irritación y sequedad en la piel.

Deshidratación y mala alimentación

Aunque parezca increíble, el 70 % de nuestro cuerpo es agua. El agua es esencial para la salud de nuestro cuerpo y beber dos litros de agua al día ayuda a mantener el aspecto sano de la piel. Tu piel es un órgano, de hecho, es el mayor órgano del cuerpo y, por tanto, el primer punto de defensa frente a los factores estresantes externos. Así pues, necesita mucha agua para funcionar de la mejor manera posible y para ayudar a proteger a los órganos internos. Una piel bien hidratada tendrá un aspecto más sano y luminoso, y será menos propensa al desequilibrio.

También es importante seguir una dieta sana que incluya abundantes frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos y pescado para mantener un aspecto joven y una piel luminosa. La falta de vitaminas y minerales puede debilitar el sistema inmunitario, y provocar que la piel sea incapaz de luchar contra los radicales libres y, por tanto, sea más propensa al envejecimiento prematuro.

La menopausia

Algunos de los principales cambios hormonales se producen durante la menopausia. Cuando nuestro cuerpo comienza a producir menos estrógenos (hormonas de fertilidad), la piel pierde el soporte estructural y se vuelve más frágil. La piel ya no está tan firme, aparecen líneas de expresión y arrugas más profundas y, a medida que disminuye su grosor se vuelve más vulnerable a los daños producidos por el sol, lo cual conlleva a la formación de manchas oscuras.

Partiendo del profundo conocimiento de los cambios hormonales a los que se enfrentan las mujeres y su efecto en la piel, hemos desarrollado la gama Serum7 RENEW que está específicamente diseñada para la piel posmenopáusica.